Viaje en moto part 2

My Little Obssesion

Pov taeyeon

 


La divisé a punto de subirse en el ascensor. Apresuré mi paso y puse mi mano frente a la firme puerta de acero, haciendo que se volviera a abrir. Me miró con ojos venenosos. Me metí y dejé que la puerta se cerrara. No dije nada y ella tampoco lo hizo. Llegamos a planta baja y sin siquiera mirarme salió. La seguí. Salimos fuera del edificio y vi como levantaba su brazo para tomar un taxi. Me acerqué a ella.
—Vamos ¿estás enojada? —le pregunté.


—Déjame en paz —dijo sin mirarme.


Tomé su brazo con cuidado e hice que me mirara.


—¿Qué es lo que te molesta?


—Que mi madre se comporte de esa manera —dijo nerviosa —Y que personas como tú le sigan el jueguito idiota. Ya no tiene 17 años, creo que es una mujer adulta con varias décadas encima.


—Eres cruel —dije divertido.


—No, soy realista —me dijo.


—Bueno, señorita realidad, no creo que sea necesario que te tomes un taxi. Yo voy a llevarte.


—No quiero.


—Eres caprichosa.


—Si, y?


—¿Vas a dejar que te lleve? —pregunté.


Me miró fijo por unos cuantos segundos.


—Está bien —dijo soltando un suspiro.


Nos subimos a la moto y pronto llegamos a la puerta de su casa. Se bajó y se giró a verme.


—Sana y salva —dije.


—Muchas gracias por todo, Taeng—me dijo.


—No, no tienes porque. Ahora me debes la salida del viernes.


Arrugó levemente la nariz y me miró.


—¿Tú crees Taeng, enserio?(recordé a Sunny entre estrellas cuando Chad Dylan Cooper le decía a Sunny a todas estas nunca supimos que paso con ellos okya me desvié de tema ) —dijo como queriendo que eso no pasara —Esta bien, acepto.


—Y si, no te quedaba otra.


—¿Y a donde vas a llevarme?


—Podemos ir al cine, luego a cenar y luego…


—¿Y luego que?


—Y luego te dejo en tu casa.


—Ah, me parece bien.


—Perfecto, entonces mañana arreglamos todo cariño —dije y le guiñé un ojo.


—Me parece bien —repitió.

 

Sonreí al darme cuenta de que ya no me regañaba cuando le decía cariño.


—Oye, ¿ya no te molesta que te llame cariño? —pregunté.


—Si me molesta, pero creo que es una perdida de mi tiempo decirte que no lo hagas, cuando igualmente vas a hacerlo —me dijo.


—Estás en lo correcto.


Rió por lo bajo y comenzó a caminar hacia su casa. Vi como entraba y decidí prender marcha hacia la mía. Llegué y entré, eso era lo mejor de vivir solo, nadie estaba allí para molestarme y reprocharme cosas. Me senté en el sillón y prendí la tele. Mi teléfono comenzó a sonar.


—¿Hola? —dije al atender.


—¿Donde estabas? —me preguntó. Me tensé al escucharlo.


—Haciendo unas cosas —contesté.


—Bueno, no importa. Llamo para decirte que el viernes tenemos una fiesta muy importante a la que debemos ir los dos.


—¿Es necesario jaejoon?


—Muy necesario Taeng, necesito que la sociedad te vea como el futuro heredero de la firma. Tienes que estar ahí.


Recordé lo de la cita con tiffany maldije por lo bajo. Suspiré levemente.


—Está bien, no me queda otra. ¿Dónde estas? – le pregunte.


—Mañana llegó, estoy en Paris.


—Mañana te llamo.


—Okey, adiós.


—Adiós —dije y colgué.


Al día siguiente la Universidad se me hizo más tediosa de lo normal, mi padre ya me había arruinado la semana diciéndome que el viernes tenía que ir a la maldita fiesta de la alta sociedad. Ir a ese lugar a aparentar algo que verdaderamente no soy. Ir a soportar a toda esa gente suspicazmente perfecta. Mi cita con esa preciosura quedó en stand by, ya que a ella también se le presentó un compromiso importante para esa noche.


Hoy es jueves, y adivinen que. Adelanté mi cita de esta semana a hoy en la noche. La chica, la presa de esta semana había aceptado encantada salir conmigo hoy. Y no esperaba menos.


—Oye, ¿Vas a salir esta noche? —me preguntó yul.


Me giré a verlo mientras nos acercábamos a la mesa en donde estaba sentado yoong. Nos sentamos y yoong nos miró.


—Si, esta noche tengo acción —dije sonriendo triunfalmente.


—¿Quién es? —preguntó yoong. 


—Muchachos, no voy a decirlo —les dije.


—¿Y que pasó con tiffany? —dijo yul


—tiffany… tranquilos, antes del martes que viene ya habrá pasado por mi cama.


—De eso no estamos muy seguros, amigo —dijo yoong palmeando mi hombro.


—Me temo que vas a darnos 400 dólares. Y gracias a eso tendré los cigarros del mes pagos —acotó yul. 


—Ya verán que si —aseguré.

 

nathalia se acercó a nosotros.

 

—¿Qué hacen? —nos preguntó.


—Decíamos que la semana que viene taeng nos tendrá que dar 400 dólares a cada uno de nosotros —le contó yoong. 


—¿A si? ¿Por qué? —quiso saber ella.


—Porque aposto algo con nosotros y estamos completamente seguros de que no ganara .

 

 

Tiffany rió por lo bajo y me miró.


—¿Se puede saber en que lío andas? —me preguntó—Escuche a la loca de IU diciendo que ibas a salir con una tal… nana. Estaba como loca.


—No tengo ni la más mínima idea de lo que estas hablando —dije haciéndome el tonto . Yoong y yul me miraron picaros.


—Tendrías que tener un poco más de consideración. Algún día, alguna de todas las chicas con las que sales va decidir matar a otra por tu culpa —me dijo y se puso de pie —Los veo luego chicos, tengo que hacer unas cosas.


Se fue, dejándonos solos.


—Ella tiene razón Taeng—me habló yul—Algún día vas arrepentirte de todo lo malo que
has hecho.


—Y ha hablado el santo de los santos —acotó yoong. 
Reí por lo bajo al ver como comenzaban a discutir. Pero trate de llevar mis pensamientos a otro
lado, necesitaba pensar en otra cosa.


La noche llegó llego y la hora de mi cita también. Habíamos quedado en encontrarnos en el
restaurante de un lujoso hotel en el centro de la cuidad. Yo tenía algunos contactos por ahí, así
que siempre conseguía un buen lugar y la mejor atención. Moví su silla para que ella se sentara.


—Muchas gracias —me dijo con una leve sonrisa.


Le devolví el gesto y me senté frente a ella.


—¿Qué quieres beber? —le pregunté.


—Lo que tú quieras —dijo y sentí el roce de uno de sus pies sobre mi pierna.


La miré y me hizo un gesto con las cejas.


—Pidamos champaña —dije.


Uno de los mozos se acercó a nosotros y pedimos la cena y la bebida. Hice todo lo posible por
mostrarme lo más interesado del mundo en su vacía platica. Era una tortura tener que pasar por
esto.


—Entonces yo le dije que no era necesario que se tiñera de nuevo, porque el color que tenía
combinada perfectamente con su color de piel y…


—nana —la llamé haciendo que dejara de hablar. Me miró.


—¿Si? —dijo.


—¿No te gustaría subir? —le pregunté.


Ya no podía ser cordial y seguir escuchándola. Arqueó una de sus cejas.


—¿Arriba?


—Si – dije por lo bajo y me acerque un poco más a ella —Es linda la habitación.


Ella mordió su labio y me miró picara.


—Esta bien, vamos —dijo y se puso de pie. Yo también lo hice.


Fuimos en busca de las llaves y me detuve antes de subir en el ascensor.


—Ve yendo linda, enseguida te alcanzo —le dije al oído y palmeé su trasero para que caminara.


La vi subirse al ascensor y desaparecer de ahí. Solté un cansado suspiró. ¡Por dios tenía que quitármela un segundo de encima! Me acerqué al mozo y le pedí la cuenta.

Luego me dirigí al bar, necesitaba tomar algún trago para tratar de no pensar tanto.De alguna
manera me sentía extraño…..bastante extraño.


—¿Qué le sirvo? —me preguntó el hombre del bar.


—El trago más fuerte que tengas —le dije.


Asintió y se alejó de mí para prepararlo. Enseguida puso un vaso con un liquidó color rojo frente a mí. Miré al hombre y miré el vaso.


—Es lo más fuerte que hay. Podría hacerte olvidar hasta como te llamas —dijo.


Sonreí y se lo agradecí por lo bajo. Creo que era lo que necesitaba. Cuando acabé el trago, pagué, me puse de pie y me armé de valor para subir y hacer lo que tenía que hacer. Llegué al cuarto y entré, la luz estaba apagada. No la prendí, no quería hacerlo. Giré y divisé una sombra encima de la cama.


—Pensé que no vendrías más —me dijo.


No dije nada y solo me acerqué a la cama. Ella ya estaba en ropa interior, me encanta cuando me la
hacen más fácil de lo que ya son.Comencé a besar su cuello, para subir por su oreja. Ella comenzó a desabrochar los botones de mi camisa y quitármela lo más rápido que podía. Me alejé de su cuello para mirarla y cuando lo
hice me quedé quieto.


La que estaba debajo de mí no era Nana. Sus preciosos ojos color chocolate abrazaron los míos. Era tiffany. Me incliné y tomé su boca casi desesperado. Ella metió sus manos debajo de la camisa y logró quitármela. Bajé mi mano y acaricie una de sus
piernas. Gimió levemente.


Sentí como sus manos llegaban a mis pantalones. Me alejé de apenas de su boca.


—tiffany… —susurré su nombre.

 

Me detuve al darme cuenta de que la nombré.Entonces me alejé de ella para mirarla, y la imagen de tiffany se esfumó en un segundo. La rubia era de nuevo la que

estaba frente a mí.

 

—No, no pasa nada. Continuemos, solo fue un… desliz —dijo agitada y se acercó de nuevo a mi
boca y me volvió a besar —Solo quiero darte placer, Taeng. Y estoy completamente segura de que
tú puedes dármelo.


Me alejé de ella y la miré. Tiffany jamás diría una cosa así. Repentinamente sentí que no podía seguir con eso. Le sonreí levemente.


—¿Puedes esperarme un segundo linda? Voy a traer algo especial para ti —le dije mientras me
ponía de pie y me acomodaba la ropa.


—Pero… ¿A dónde vas? —me preguntó sentándose en la cama.


—Juro que no me tardo nada, la sorpresa va a encantarte —dije y terminé de vestirme. Tomé mi
abrigó y salí de allí.


Bajé por las escaleras y salí a la calle, comencé a caminar sin rumbo alguno. Busqué en mi
bolsillo un cigarrillo y lo prendí. Creo que finalmente voy a tener que terminar aceptando que mis
amigos tienen razón cuando me dicen que no discrimino a ninguna. Yo no se que pasó conmigo, pero simplemente no pude seguir adelante. Fue bastante rara la sensación de imaginarme a tiffany. Creo que el trago me influenció más de lo que debía.
Pero fue más real de lo que pareció. Creo que si ella no hubiera hablado, yo aun estaría allí.


Voy a tener que replantearme un poco más mis próximas citas. Creo que andar saliendo solo por un
par de horas de placer [si es que a eso se le puede llamar placer] no vale la pena. Más si eso luego va a traerme más problemas que placeres. Sin darme cuenta llegué a mi casa, y sin seguir dando vueltas me tiré a la cama para intentar dormir. Pero se me vinieron a la mente la palabra de esos tres.


—Ay, y ahora sales con tu parte poética. Eres tan predecible. Con razón tienes a todas esas
bobas a tus pies. Un par de palabras bonitas, y la noche asegurada ¿No es cierto?


—En verdad hermano, no discriminas a ninguna.


—Algún día alguien van a darte una lección,Taeng. 


Sus palabras no salían de mi cabeza y cada vez me hacían pensar un poco más.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hola mis queridos lectores se que me extrañaban. naaa...... mentira pero bueno ya... solo les queria decir que gracias por sus comentarios y opiniones nos vemos mañana bye. ... y comenten. 

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Comments

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pilargutierrez #1
Chapter 34: X fabor actualiza no nos dejes asi taeyeon conquistala
saine1993
#2
Chapter 34: oye actualiza pronto apenas termino de leer tu historia y me encanto espero pronto vuelvas :) mis felicitaciones de ante mano <3
BlackLotus77 #3
Chapter 34: Tienes 20 años.
¿Sabes...? a veces casi pierdo el hilo de la narración cuando me encuentro los nombres de la historia original.
Pero es interesante. Espero que pronto haya TaeNy de nuevo.
Andyseohyun #4
Chapter 34: OMG!!! es genial! Amo esta historia!! :D
ailyn2111 #5
Chapter 34: waaa otro capitulo por favorr
valecita8 #6
Chapter 34: Otro capitulo pronto
silvanaph #7
Chapter 34: gracias por las actualizaciones suerte...
tiffanny0120 #8
Chapter 33: Espero tuss actualizaciones XD
Andyseohyun #9
Chapter 33: OMG!! Estas viva!!! Wuuiii jajaja de vdd pense que dejarias esta increible historia pero me di cuenta que aun hay esperanza jajaja me alegra que vuelva :3 ..... respecto a tu edad mmmm.... tal vez tengas 19(?)
valecita8 #10
Chapter 33: Tienes 18 años y actualiza pronto