A light in the dark
Capitulo 4
Cuando ya estaba más calmado, ChanYeol me llevó a su casa.
Al entrar me quedé parado en la puerta, inexpresivo. Me agarró del brazo y me condujo al baño. Se sacó el buzo que era lo único que tenía mojado.
- Estas loco- dijo sacándome su campera -salir con este frío en musculosa- yo sólo me dejaba hacer. Temblaba de frío, pero a la vez no sentía nada. Abrió el agua caliente de la ducha y pronto el vapor llenó el ambiente. Me tomó suavemente de la nuca y me hizo mirarlo a los ojos -no te castigues más- con el pulgar me acarició el labio inferior -tenés los labios violetas y estás muy pálido. Estás helado.
Yo sólo lo miré. Me perdí en sus ojos, notando que el dolor disminuía; ya no lloraba. De golpe, me sacó la musculosa y se sacó la remera, quedando los dos con el torso desnudo. Me acercó a él y me abrazó cubriéndonos con una toalla. Sentí su abdomen contraerse ante el contacto con mi fría piel pero se aguantó y profundizó el abrazo. Apoyó su mentón en mi hombro.
- ¿Que hacés?- le pregunté empezando a reaccionar.
- Estás demasiado frío. No es recomendable darte calor inmediato directo. Por eso voy a transmitirte calor primero, para que tu temperatura corporal sea más normal.
Sentí un escalofrío recorrerme cuando su cálido aliento golpeó suavemente mi cuello, lo atribuí a la diferencia de temperatura. Le devolví el abrazo. Estuvimos así hasta que dejé de temblar y él me empujó levemente hacia la bañadera.
- Vos bañate tranquilo. Yo voy a preparar algo para comer. Te dejo ropa en mi cuarto.
Lo vi irse. Después de cerrar la puerta me terminé de sacar la ropa y me metí abajo de la ducha. Las lágrimas empezaron a caer de nuevo.
No puedo seguir así, pensé. No puedo, ni quiero dejar que ChanYeol me vuelva a ver de esta manera nunca más, no se lo merece. No quiero traerle más problemas. Es mi mejor amigo, es como un hermano para mi. Si no fuera por él, yo aún seguiría hundido en ese pozo oscuro sin salida. Él me sacó a la luz.
Dispuesto a demostrar que ya estaba bien, terminé de bañarme y fui a su cuarto. Me puse la camiseta, el pantalón de gimnasia, las medias y el buzo que me había dejado. Al mirarme al espejo reí levemente, todo me quedaba grande y me hacía parecer un nene chiquito.
Me dirigí a la cocina. Al entrar, lo vi revolviendo algo dentro de una olla, me acerqué a él y miré lo que estaba adentro.
- Eso se ve rico- dije tímidamente. Tenía vergüenza por todo lo que había pasado. Me miró sonriendo, parecía contento de ver que ya estaba mejor.
- Sólo es sopa, ¿Querés probar?- preguntó ofreciéndome una cuchara.
- ¡Esta muy rico!- dije con una sonrisa al probarlo.
Me devolvió la sonrisa y sirvió dos platos. Nos sentamos en la mesa, comiendo en silencio. Lo miré y noté que se había puesto un buzo solamente, sin nada abajo. Le quedaba muy grande y se veía el comienzo de las clavículas y parte de un hombro. Por algún motivo, mi mirada no se despegaba de ese pequeño pedazo de piel al descubierto.
- ¿Tengo algo?- preguntó de golpe ChanYeol tratando de mirarse donde mi mirada estaba puesta.
- ¿Que? No, nada- me sonrojé y terminé de comer.
Después de limpiar la cocina y el baño, que había quedado muy sucio, pusimos mi ropa a lavar y secar.
Nos sentamos en la sala cada uno con una taza de té.
- ¿Querés contarme...?- dijo ChanYeol.
Suspiré. Sabía que llegaría este momento. Se lo debía, después de todo lo que le había hecho pasar. Lo miré.
- Mi mamá, mi papá y mi hermana menor murieron hace exactamente cuatro años. Hoy se cumplieron, y yo me olvidé. Estaba tan metido en mi mundo, con las clases de canto, baile y ustedes- dije refiriéndome a él y nuestros otros amigos- que me olvidé. Me sentí tan mal y culpable que no lo aguanté. Necesitaba verte. Siempre sabes que decirme, y me hacés sentir muy bien. Aunque recién hayan pasado cuatro meses para mi ya sos mi mejor amigo- sonreí tristemente.
- Para mi también lo sos Baek- le sonreí- pero no tenés que sentirte mal. Esas cosas pasan. Sólo significa que lo estás superando, y eso no está mal. Estoy seguro que tu familia, desde donde quiera que este, quiere que seas feliz- me secó una lágrima que había caído.
- ¿Pero porque tuvo que ser así? Estaba todo tan bien. Mi beca, mi hermana con la guitarra, el ascenso de mi papá y mamá tan única, tan especial. Y de golpe ese horrible incendio. Y no quedó nada. Mis amigos me abandonaron cuando vieron que ya no era divertido estar conmigo porque siempre estaba deprimido. Tuve que empezar a trabajar, y si no hubiera sido por la beca, no hubiera podido estudiar siquiera.
- Las tragedias ocurren. No significa que tenés que rendirte ante ellas y bajar los brazos. Luchá Baek, hacelos sentir orgullosos, porque ellos están con vos. Amigos... bueno, si pasó eso no eran muy buenos que digamos. ¿Enserio no tuviste más amigos hasta hace cuatro meses?
- Si... renuncié a todo tipo de contacto- miré la pared pensativo- Bueno, no exactamente... ahora que lo pienso, no sé si éramos amigos pero había un sunbae en mi secundaria, él me ayudaba, me cuidaba. Era muy bueno. Le costó acercarse a mi, pero lo logró y hasta llegué a apreciarlo mucho. Fue al único que le conté estas cosas hasta hoy.
- ¿Que pasó con él?- preguntó tomando de su taza.
- No sé que fue de él. Cuando terminé la secundaria y me mudé, perdí el contacto.
- Es una lástima- pasó un brazo por mis hombros, acercándome a él y abrazándome.
Nos quedamos abrazados, terminándonos el té. Aproveché el momento. Sabía que se venían días difíciles para mi, y no molestaría a ChanYeol de nuevo con mis problemas. Tenía que ser fuerte. De hecho, con sus palabras, ya me sentía más fuerte. Él tenía el poder de sanarme. Realmente no podría vivir sin él, me preguntaba como lo había logrado hasta entonces. Luego me dí cuenta: no lo había hecho. No había vivido plenamente en los últimos cuatro años. Me hubiera gustado conocerlo antes. Una amistad así puede cambiarte la vida y la visión de las cosas. ¿Amistad? algo en esa palabra no me cerraba.
Al otro día nos despertamos al mediodía: nos habíamos quedado dormidos y terminamos faltando a clase. Al mirar por la ventana, pudimos apreciar que había nevado durante la noche. Con razón hacía tanto frío, pensé.
Comimos, miramos una película y a la noche me fui a mi casa. Camino a ella paré en varios negocios, de todo tipo a ofrecerme para trabajar. Pero o no necesitaban, o no querían a alguien tan joven. Maldecía para adentro.
Llegué a mi casa y me metí en la cama, tapándome con todo lo que tenía y sin prender la estufa para no gastar.
Los días pasaban y no encontraba trabajo. Me daba cuenta que los chicos estaban preocupados porque ya casi no salía con ellos. Terminaban las clases y me iba, bajo cualquier excusa a buscar trabajo desesperadamente.
Era inevitable. Pasadas unas dos semanas del vencimiento del alquiler, los dueños del departamento descubrieron, bajo medios poco legales, que no tenía trabajo y no iba a poder pagarles como prometía que haría. Me desalojaron, quedándose como paga mis muebles.
Con toda mi vida en una mochila y dos bolsos, me senté en una plaza. No lloré, lo que era nuevo para mi. Simplemente me quedé ahí sentado, hasta dormirme. Me desperté totalmente contracturado y miré mi celular. Eran las seis de la mañana.
Fui a la empresa, que ya estaba abierta, me bañé en los vestuarios y escondí mis bolsos. Todavía faltaba media hora para que empiece la clase así que aproveché para practicar.
- ¡Muy bien Baek!- gritó ChanYeol entrando a la sala de prácticas sonriendo -estas mejorando mucho.
- Gracias- le devolví la sonrisa y tomé agua, agradecido de que no la cobraran.
- Me dijeron abajo que el profesor está retrasado. ¿Querés ir a desayunar? Yo invito.
- N...- quise responder pero me interrumpió.
- Yo invito- repitió.
- Esta bien- le sonreí.
Así pasé tres días. Apenas comiendo, bañándome en el vestuario y durmiendo en la plaza. Sabía que no aguantaría mucho más sin que me agarre neumonía o algo por el estilo. Pero aún no lograba conseguir trabajo. Era de noche, ya no pasaba casi nadie por ahí y yo estaba sentado en mi banco habitual bajo un farol, leyendo.
- ¡Eu, chico bonito!- escuché que gritaron.
No me gustó para nada el tono de voz de ese hombre, pero no le dí importancia. Seguro de que a mi no me hablaban, seguí leyendo.
- ¡Se cree que puede ignorarnos!- le comentó a alguien la misma voz.
- Vamos a tener que enseñarle modales- respondió otro lascivamente, con diversión.
Mi libro desapareció de mis manos. Miré hacia arriba y habían dos hombres grandotes, uno era más bajo que el otro y ambos tenían muy mal aspecto. Uno se acercó a mi y me agarró fuertemente del mentón. Tiró bruscamente de él y me obligó a mirarlo.
- No sos nadie para ignorarnos, ¿me entendiste?- me miró fijo y su expresión me inquietó de sobremanera.
- Yo... no había notado que me hablaban a mi. Lo siento- quise complacerlos. Estaba aterrado.
Lo miró a su compañero.
- ¿Escuchaste su voz? Es tan angelical...- volvió a mirarme a mi -me preguntó como se escuchará esa misma voz gimiendo- agregó con una mueca pervertida.
Se me vino el alma a los pies y empecé a temblar.
- Mirá, tiene miedo- le dijo a su amigo con falsa preocupación- me gusta eso.
En un movimiento que no pude entender, estaba en el piso y él arriba mío, inmovilizándome con una mano. Era enorme. Me sacaba una cabeza de alto y por lo menos tenía media espalda más que yo. Me bajó el cierre de la campera y rasgó mi remera. Me empezó a besar el cuello con mucha brusquedad dejando saliva y, probablemente, marcas.
Empecé a sollozar, lamentando no haber hecho nada antes. Su boca entró en contacto con la mía, y con la mano libre me obligó a abrirla. Introdujo su lengua. Era asqueroso. Intenté safarme del beso pero no pude. Pude escuchar como el otro reía de mis forcejeos.
Su mano se coló por mi remera y empezó a pasar sus ásperas manos por mi estómago.
Escuché un golpe, pero no pude prestar más atención porque sentí como empezaba a desabrocharme el cinturón. Mis forcejeos se volvieron más violentos y le dificultaron el trabajo.
Volví a escuchar otra vez ese mismo ruido de golpe y sentí como cedían la presiones sobre mis muñecas, y su mano dejaba de intentar desabrocharme el pantalón.
Cayó con peso muerto sobre mi y yo me deslicé rápidamente de abajo de ese hombre. Me quedé quieto mirándolo, con miedo que de golpe reviviera.
- BaekHyun- dijo de pronto una voz angustiada. Una voz que conocía a la perfección.
- ChanYeol- lo miré -¿que hacés acá?
- ¡¿Que hago yo acá?! ¿que hacés vos acá, y no en tu casa?- me sorprendí de su forma de hablar. Se dejó caer de rodillas y empezó a sollozar.
- Channie, no llores. Esta bien, no pasó nada...-me acerqué a él y lo rodeé con mis brazos apoyando su cabeza en mi pecho desnudo. Era la primera vez que yo lo consolaba a él.
- ¿Y si hubiera pasado? ¿y si yo no llegaba a tiempo? Estoy hace horas buscándote, no te encontré en tu casa y quería saber si estaba todo bien porque hace días que estas raro. ¡Casi pasa! BaekHyun, casi te violan- me estremecí ante la idea.
- Pero no pasó. No llegó ni a desabrocharme el primer botón del pantalón- traté de mostrarme firme.
- Pero sí el cinturón. No me hubiera podido perdonar nunca si llegaba a pasarte eso- miró hacia abajo.
- Vos no tendrías la culpa en ese caso. Tranquilo. No pasa nada. Muchas Gracias, enserio- lo abracé más fuerte- Están... ¿muertos?
- No. Sólo inconscientes- me sonrió más calmado.
- Como... ¿como lo hiciste?- pregunté sorprendido.
- Una técnica que aprendí en unas clases que tomaba de artes marciales hace años. El otro me dio un poco de pelea, pero este estaba... concentrado en otra cosa. Fue fácil.
- Gracias- le sonreí.
- Vamos, te llevo a tu casa- dijo parándose y secándose los restos de lágrimas.
- ChanYeol... no tengo casa. Vivo en este banco hace tres días- miré para abajo avergonzado.
- ¡¿Que?!- me miró con los ojos muy abiertos.
Le conté todo lo que había pasado en los últimos días.
- ¿Porque no me dijiste? Yo podría haberte ayudado. Tengo los medios. Me sobra espacio en casa...- me miró serio.
- No quiero molestarte más. Ya hiciste mucho por mi- le devolví la mirada.
- No me molestas. Quiero que vengas conmigo, si querés hasta que consigas algo. No te puedo dejar en la calle. Sos muy importante para mi- se puso colorado. Era la primera vez que veía eso y me pareció adorable.
- Esta bien. Pero cuando tenga trabajo te devuelvo la plata.
- Hecho- dijo con una sonrisa- ¿Sabes que es gracioso? Que yo te vine a salvar. Estabas en una situación horrible, y vos me terminaste consolando a mi- ambos reímos - ¿Vamos a casa?
Esas palabras se escucharon tan bien. Su casa, era nuestra casa por ahora. Se sentía muy bien poder volver a decir que tenía casa.
En el departamento, me hizo espacio en un armario y me ayudó a instalarme. Me dijo donde estaba todo lo que podría necesitar, como toallas, las cosas de baño o los instrumentos de cocina; como lavar mi ropa y como secarla en el secador automático.
Me hizo prometer que me sentiría como en casa, que si tenía hambre, comería, que si quería dormir, lo haría.
Cuando me saqué la campera se me quedó mirando fijo, no recordaba que tenía la remera rota.
- Estas lastimado. Vení, yo te curo- me hizo sentarme en la cama y trajo el botiquín.
Tenía moretones y mordiscos en la clavícula y el cuello. Rasguños en la panza y marcas en las muñecas.
Empezó a pasar alcohol en la zona de la clavícula y me quejé. Se acercó y sopló. Sentí un calor que me recorrió de pies a cabeza y me puse bordó.
- De nuevo al principio, ¿no?- comentó riendo.
- Es el destino- le respondí con una leve risita. Me miró la boca y me sonrojé.
- Tenés la boca hinchada, y un poco lastimada también. Te mordió.
Me desinfectó las heridas del cuello y la boca y puso una crema desinflamante en las marcas. Repitió el proceso en el estómago, lo cual fue más incómodo todavía.
Después de desinfectarme y vendarme, me puse el pijama. Miré a ChanYeol. Vi que se estaba terminando de sacar el sweater y me quedé helado: tenía la camiseta blanca con sangre.
- ¡ChanYeol!- exclamé sobresaltándolo. Se dio la vuelta rápido.
- ¿Que pasa?- respondió sorprendido.
- Estas lastimado también. En la espalda- le toqué donde estaba la mancha y frunció el ceño en señal de molestia. Se sacó la prenda, dejándola caer al suelo y fue al baño. Lo seguí.
- Debió ser cuando el que estaba de guardia me empujó y caí- ¿había peleado tanto y yo ni lo había notado? Claro, estaba muy concentrado tratando mantener mis pantalones en su lugar.
- Sentate que te ayudo. No vas a llegar a esa zona- hizo lo que le pedí y observé los daños. Tenía un corte en el omóplato y moretones en diversos lados de la espalda. Embebí un algodón en alcohol y lo pasé delicadamente por la herida.
- ¡Ay!- se quejó y yo soplé.
- ¿Te duele mucho?- pregunté preocupado.
- Sólo un poco- rió -¿Se cambiaron los papeles?
- Eso parece mi querido Channie.
Le vendé el corte del omóplato y me unté la misma crema que él había usado conmigo en las manos. La empecé a esparcir, masajeando suavemente el otro omóplato, la columna y tenía una enorme marca violeta en la espalda baja.
Me unté más crema y, con un poco de vergüenza, empecé a esparcirla, masajeando. Su piel era suave y tersa al tacto. Él soltaba pequeños quejidos de dolor. Me encontré con su hombro muy cerca de la cara y apoyé la boca y nariz ahí. Él se sobresaltó al sentir ese contacto pero no dijo nada. Con los labios empecé a acariciar suavemente su hombro. Los quejidos cesaron.
Cuando terminé con su espalda me acerqué al lavamanos para enjuagarme la crema que me había quedado. Lo miré a través del espejo. Estaba con la cara muy roja.
- ¿Funcionó?- pregunté con una sonrisa.
- ¿Que?- respondió un tanto perdido.
- Si funcionó... intenté distraerte para que no te duela tanto- me sentía un poco apenado pero en el momento fue lo primero que se ocurrió.
- Si, funcionó a la perfección. Y gracias. Ya estoy mejor- me sonrió mientras se lavaba las manos él también.
Nos acostamos en la cama, por suerte era doble así que entrábamos los dos cómodamente.
Un ruido incesante y muy molesto empezó a sonar, pero no tardó en apagarse. Sonreí y me acomodé para seguir durmiendo.
- Baek...- dijo ChanYeol con voz muy dormida.
- ¿mmm?- no podía ni hablar.
- Hay que despertarse. Cantar... Bail...- su voz se fue apagando.
Me hundí en el mundo de los sueños de nuevo.
Se escuchó el ruido de algo cayendo. Abrí los ojos de golpe, para encontrar otro par de ojos a mi altura, muy cerca de mi cara. Nos quedamos mirándonos, sorprendidos e inmóviles. Me sonrojé y quise alejarme pero algo me lo impidió: ChanYeol me estaba abrazando, rodeando mi espalda alta con sus brazos. Noté con vergüenza que mis brazos rodeaban su cintura y una de mis piernas estaban entre las suyas.
Ambos reaccionamos a la vez, tratando de soltarnos, pero lo empeorábamos. Terminamos haciendo un nudo con las sábanas y nosotros mismos, y cayendo al piso. Él sobre su espalda y yo, sobre él. Con mi cara sobre la suya, mi boca sobre la comisura de sus labios.
Me salí rápidamente de arriba suyo, con una pierna atada al nudo de sábanas todavía. Él se sentó.
- ¡Perdón! ChanYeol, no quise, perdón- bajé la cabeza -reacciono muy lento a la mañana. Soy torpe.
Él se rió.
- Deja de disculparte, se que no fue a propósito. Además, fue mi culpa- se sonrojó -aveces, suelo abrazar dormido. Y yo tampoco reaccioné rápido- volvió a reír y lo acompañé con la risa.
Miré la hora.
- ¡AH! ¡Son las diez!- grité corriendo a buscar ropa y encerrándome en el baño para vestirme.
Llegamos para la clase de canto. El profesor, que parecía estar teniendo un mal día, se enojó tanto que nos hizo hacer una presentación improvisada en el momento.
- ¿Que hacemos?- le pregunté sin mirar a nuestros compañeros, mientras él afinaba la guitarra.
- La canción esa que cantamos cuando nos conocimos- era una buena idea, nos había salido bastante bien.
Pasamos al frente y, mientras él tocaba la guitarra y hacía las partes de rap, yo canté. Sin mirar a nadie. Nos quedó tan bien, que al profesor se le pasó el mal humor y nos dio créditos extra. Nos fuimos a reunir con Kai, D.O, Luhan y Sehun, con sonrisas triunfantes.
Cuando el profesor dio por terminada la clase, nos quedamos hablando los seis mientras descansábamos un poco y tomábamos agua.
- Yo sabía que ibas a llegar lejos, BaekHyun- dijo una voz detrás mío.
Todos dejamos de hablar y los demás miraron a mis espaldas con curiosidad. Yo me giré extrañado.
- ¿Hyung?- pregunté sorprendido.
Comments
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MicaMolina on says about chapter 1:
Me encantó! Un fanfic hermoso. Y fuiste metiendo todas las parejas que me gustan! Hermoso! Ya me voy a leer los one shot!! Gran escritora! *W*
MACHMO on says about chapter 15:
Que linda historia!
Awwww Chanyeol es tan tierno y Baekhyun... flkasjdflkad BACON TE AMO!
Me gusto mucho tu historia, es la segunda en español que he leido en AFF.
Sigue escribiendo asi que bonito ^.^
LovePanda on says:
quiero leer la version de Tao y Kris!!!!
AlicePark on says:
tenía miedo de que lo hagas más dramático...
algo asi como... que justo chanyeol iba a cruzar la calle y un auto le chocó...
enserio... tenía miedo q hagas eso...
pero me encantó...
es tan dulce todo el cap.
es simplemente precioso
enserio...
te quedó perfecto ",
suerte!!!
AlicePark on says:
ahora quiero saber para que son las pastillas xD
jajajaja
ok ok...
al menos como que...
parece q las cosas por fin van a solucionarse...
suerte!!
kian86 on says:
Bueno por lo visto parece que ChanYeol esta usando pastillas hehehe, no quiero que termine pero quiero seguir leyendo más....
kian86 on says:
Bueno por lo visto parece que ChanYeol esta usando pastillas hehehe, no quiero que termine pero quiero seguir leyendo más....
AlicePark on says:
lo del beso me hizo sentir super mal...
la vd que entiendo la reacción de Baekhyun...
está confundido...
aparte que realmente nunca oficializaron nada por asi decirlo...
pero me duele verle a Chanyeol así...
y mucho...
no puedo imaginarle durmiendo en un sofá llorando...
no puedo...
esta bueno el cap....
aunque todavía no logro entender del todo, "que es lo q chanyeol usa"
suerte!!
Stemgx on says:
Yo tambien pienso que seran tacticas de kai! jajaja no puede ser que channie le esté engañando...le quiere demasiado :( me encantan esas partes en las que sale el baek seductor incapaz de controlarse a sí mismo jijiji y tambien cuando ambos se ponen celosos y se vuelven un poco salvajes :3 me voy a desesperar! espero por un nuevo cap ^^
AlicePark on says:
mmmmmmmmmmmmmmm....
la vd q lo unico q se me ocurre q esté usando son..
tacticas de seducción que Kai le habrá enseñado...
pero eso no va ser...
asi q nose...
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm
me pregunto q será...
muy buen cap...
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